La hotelería de alto nivel está redefiniendo el lujo al fusionarlo con la sostenibilidad. La nueva tendencia se centra en la ropa de cama confeccionada con fibras orgánicas certificadas, como el algodón egipcio orgánico, el lino o el Tencel (Lyocell). Estos materiales no solo ofrecen una suavidad y transpirabilidad superiores para el descanso del huésped, sino que también garantizan procesos de fabricación con bajo impacto ambiental, libres de químicos y resistentes a los lavados industriales, asegurando durabilidad y un claro compromiso ecológico.